
Muchas personas en esta sociedad son confrontadas con asombrosas injusticias en asuntos de calidad ambiental, economía, libertades personales y políticas. Las injusticias tienden a estar interrelacionadas. Consecuentemente; muchas personas son forzadas a vivir las más despreciables de las situaciones. Por eso, desde esta atalaya, Antonio, TIENES TODO NUESTRO CARIÑO Y NUESTRO APOYO.
Ayer mismo en el pleno celebrado en el salón de actos municipal, José María Sánchez Artés, hizo gala nuevamente de esa vena autoritaria, caciquil, irrespetuosa, soberbia y maleducada hacia el anterior alcalde de Santomera D. José Antonio Gil Sánchez. En un ataque de celos políticos y personales, Sánchez Artés insulto y desprecio a quien durante dos legislaturas represento con gran dignidad a la mayoría de los ciudadanos de nuestro pueblo, y quien (y esto es una opinión muy personal) hubiese dirigido por tercera vez consecutiva la casa consistorial si la maquinaria de compra de votos del PP no hubiese funcionado tan bien (quien tenga dudas de lo que aquí se dice, consulte las hemerotecas de los periódicos regionales).
Es muy triste que el sillón de Alcalde-Presidente de nuestro Ayuntamiento actualmente lo ocupe una persona llena de complejos, poco sociable, celoso e irascible, que entiende la política municipal como el arte de la guerra, hacer oposición a la oposición, sin otro objetivo que estar continuamente mirando hacia atrás. Qué triste es estar siempre mirando al pasado para ver los errores de los demás!!! Qué poca amplitud de miras tiene el gobernante que pierde su tiempo en enfangarse en el ayer en vez de disfrutar el hoy y construir el mañana!!! Que hipócritas quienes ven la paja en el ojo ajeno y no son capaces de ver la viga en el propio!!!
Me encantaría que los plenos municipales fueran retransmitidos por televisión, desearía que las butacas del salón de actos del ayuntamiento estuvieran todas ocupadas en cada pleno para que los ciudadanos de Santomera pudieran ver que clase de políticos les gobiernan y les representan. Es una pena que en esta democracia que adormece, todo y TODOS valgan para el desempeño del servicio público.




